Entrevista a Alejandra Borla “El psicoanálisis, un refugio contra el anonimato”

Francisco Ruiz: Me gustaría si pudieras hablar sobre la importancia del psicoanálisis en la época actual.
Alejandra Borla: Me parece que el psicoanálisis ha tenido una importancia en todas las épocas, por lo menos desde que Freud empezó este movimiento, ubicando concretamente el nacimiento del psicoanálisis como método en 1900. Creo que la vigencia del psicoanálisis y su permanencia dan cuenta de esto. En este momento en particular, el psicoanálisis es un refugio contra el anonimato, en donde una persona puede encontrar un lugar donde poder hablar de sí, y ser escuchado desde un lugar diferente al de las conversaciones que mantiene a diario, y donde recibe una respuesta que cuenta para él y nadie más, que no entra en ninguna estadística, ni sirve para ningún programa de control de calidad. Esta palabra que no está enganchada ni atada a algunas exigencias de la época - exigencias de poder, exigencias de saber-, toma su razón en la asociación libre. Creo que un análisis es un lugar…, a mi me gusta mucho lo que dice (J-A) Miller, que el psicoanálisis es un espacio, un lugar “inútil”, en donde el sujeto no va a producir algo que le sirva a otro. La producción que pueda hacer una persona en un consultorio es algo que en definitiva le va a dejar un saldo para él. Dentro de ese saldo va poder alguna manera aprender a vivir con lo inmodificable de su vida, de su síntoma y realizar nuevas elecciones de cara al futuro y no de espaldas a su deseo.


FR: ¿El psicoanálisis tiene alguna particularidad en el interior de Argentina? Teniendo en cuenta que se crea el IOM con una intención extensiva a lo largo del país.
AB:
 Me parece que lo más importante del IOM – que se inició en el año 2000, 2001 en Argentina, con la propuesta de Germán García y Graciela Musachi, es haber establecido una organización a nivel de todo el país, un programa que al tiempo que orienta de alguna manera la formación y la política en el país, preserva el punto de particularidad de cada lugar en donde se dicta el seminario. Un punto en el cual se logró una dialéctica entre lo universal y lo particular. Y eso es algo que se ha sostenido en cada provincia a través de la relación entre el comité de iniciativa y la comisión de gestión local: que cada provincia pueda ir articulando el dictado de las clases, la conformación de sus espacios de formación, de acuerdo a las particularidades de cada ciudad -que tiene que ver en algunos casos con el hecho de ver cual fue su aproximación al psicoanálisis. Hay gente que viene trabajando hace mucho: Salta, Jujuy y Tucumán. Son provincias que están hace más de 20 años en relación al psicoanálisis de orientación lacaniana, promovido por Germán García, que es el primero que vino a dar sus cursos. Santiago del Estero se ha incorporado un poco después y realmente ha sido muy buen trabajo, el pasaje que han hecho de delegación a CID, es toda una decisión puesta a favor del psicoanálisis.
Además de todas esas particularidades, están también los determinantes sociales, los determinantes culturales que van atravesando cada provincia. Todo eso va configurando una red local, y un modo de relacionarse, un modo de posicionarse frente al saber que establece diferencias en esas provincias. Esto con respecto al NOA.
Por otro lado, y es una de las causas por las cuales se crea el IOM, que lo vamos a tratar en la clase de hoy también, la posición del amo y el esclavo hegeliana tampoco a perdido vigencia. Entonces el interior tiene puesta su mirada en Buenos Aires todo el tiempo, esperando que BsAs rectifique o ratifique esa producción de saber. Bueno, BsAs también tiene puesta su mirada en París. Pero lo que se trataba de hacer es lo que se está haciendo, es ir despegándose de eso que se llamaba ligeramente “transferencia”, que tenía mas que ver con un “intercambio de sensibilidades” entre algunos docentes, entre algunos analistas y abrir un poco el juego y la participación por un lado de mas analistas de BsAs, gente que quiera transmitir el psicoanálisis de otra manera. Y de parte de colegas de distintas provincias, la posibilidad de autorizarse, de empezar a constituir un grupo propio de trabajo. En ese sentido es que el IOM nació como una propuesta federal, no sólo porque uno de sus efectos pueda ser que se abra el mercado el saber y podamos tener el gozo de recibir más productos a consumir, sino también por una libre oferta y demanda, que pasemos de consumidores a productores de condiciones de posibilidad para el psicoanálisis. Esto está haciéndose efectivo con esta circulación de docentes…, el hecho de que esté en Santiago, yo, dando clases, siendo de Salta y no de BsAs. Y que esté con el mismo estatuto de alguien de BsAs creo que dice de esa apuesta y como muchos la hemos tomado, hemos respondido a eso. Luis Seife que es de Tucumán va a estar en Jujuy, Marta Verde,de Salta, dará clase en Tucumán... Se empieza a crear una cierta movilidad y una cierta autoridad que pasa fundamentalmente porque cada uno haya aceptado esta propuesta de nombrarse como docente y autorizarse a una transmisión.


FR: Una última pregunta Alejandra, ¿cuál es a su criterio la importancia del Seminario de La Angustia para estos dos años?
AB:
 Mira, el seminario de La Angustia me parece que no podría llegar en mejor momento. Entiendo también, y es algo que voy a desarrollar en la clase, no es azarosa la elección que hace Miller de establecer este seminario y ponerlo a circular establecido, porque ya circulaba antes. Tiene que ver con una oferta diferente con el problema de la angustia, y a todos los síntomas que se le asocian. Poder responder a estos avances que está teniendo la psiquiatría, las cognitivas, las TCC, que intentan ubicar la angustia como un déficit del sujeto, como un trastorno, como un afecto problemático que hay que suprimir, en la cual se pierde absolutamente la singularidad de un sujeto, la particularidad de cada persona, de la posición que adopta ante los hechos de la vida, y de los recursos que tiene para responder a eso.
Es importante además, el hecho de que el primer impacto que produce el seminario es precisamente una situación de angustia, de la buena angustia. Para el psicoanálisis la angustia es buena, es motor y moviliza; para usar una expresión de Miller; es “una brújula”, no un escollo. Entonces de repente es encontrarnos con conceptos, que de tanto usarlos vienen gastados, están vaciados de sentido, verlos ahora renovados. Uno dice, sí, hace 10 años, 20 años que venimos hablando del objeto a, y de repente aparece acá el objeto a, y qué es. Esta vuelta que se da sobre este concepto me parece que es un efecto de revivificación del psicoanálisis, que es muy oportuno para la especie de sueño del que nos está despertando este avance de las TCC y el desafío que implica el poner esto a un lenguaje que esté al alcance de todos, que sirva para operar con estos síntomas actuales. Así que me parece oportuno por las dos vías, como “despertar” para los practicantes del psicoanálisis y como posibilidad de ofrecer una respuesta diferente al principal síntoma de nuestra cultura en estos momentos.

FR: Muchísimas gracias Alejandra.

Mayo, 2007
Alejandra Borla
 es
docente y responsable de la gestión operativa del CID Salta y
dirige la revista “Diagonal”